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Caminar Para Correr

Tiempo de Lectura: 1 minuto

Correr es un hobby que he adquirido desde hace unos 4 años. Creo que cuando te das cuenta que ya has pasado de los 30, empiezas a pensar en maneras de mantenerte en forma y con el sistema bien “engrasado”.

Sin embargo, por cerca de 13 meses no había corrido nada por razones dobles (la llegada de mis mellizos Andrés y Valeria y su consecuente atención y cuidado), y por ello con el sistema Nike+ he podido comenzar desde hace 8 semanas un entrenamiento para “aprender a correr” o como ellos le llaman: Caminar para Correr (Walk to Run).

¿Por qué comento esto? Es que hace un para de semanas, hablando de entrenarnos para seguir a Jesús y adoptar una obediencia radical a Él, Sylvia hacía un comentario que unía el entrenamiento de Nike+ con lo que creemos que sería una buena manera de empezar a caminar en El Camino: Caminar para Correr.

A veces queremos vivir y experimentar la vida de obediencia en su plenitud, y cuando nos vemos intentando llevarla a cabo, nos damos cuenta que queremos correr, cuando a veces sólo estamos capacitados para caminar; por consiguiente nos ahogamos debido a que nuestros pulmones no tiene la capacidad necesaria para la carrera, nos hiper-ventilamos, tenemos dolores musculares y el resultado es un estado de insatisfacción que nos lleva a pensar que es imposible. Y es que creo que una manera de intentar estar a la altura de la estatura de Jesús, sería adoptar poco a poco valores, reglas, normas que reflejen a Jesús en nuestras vidas.

No soy una fotografía polaroid que es estática y muestra una imagen del pasado, no, soy más bien como una película que se desarrolla en el tiempo y va construyendo una trama, personajes y posee un desenlace. Pues con fe espero que ese desenlace sea el parecerme más a el Maestro y experimentar una vida que muestre a otros la vida y el carácter de Jesús.

Me gustaría terminar esta entrada con una pregunta: ¿Cuál serían entonces esos valores, reglas o normas que nos ayudan a ser como Jesús?

La reflexión a esta pregunta, es una próxima entrada.

Paz,

Yván.

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