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¿Por Qué Una Regla De Vida?

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¿Alguna vez te has preguntado como pasa un barco de 32,33 mts. de ancho por una esclusa de 33,53 mts. de ancho?

En promedio la medida de los barcos que pasan a través del Canal de Panamá es de 32,33 mts., y 33,53 mts. es lo que miden las esclusas de ancho, dejando sólo 60 cms. aproximadamente de cada lado. Entonces, ¿cómo lo hacen? Si te fijas en la imagen, verás en cada borde de la esclusa un par de locomotoras, las llamadas “mulas”, que se encargan de mantener centrado al barco en todo momento, durante la travesía de 24 horas que suele durar el atravesar todo el canal.

Pero, ¿y qué tiene que ver esto con una Regla de Vida?, pues básicamente eso, la labor de las “mulas” es lo que intenta hacer un Regla de Vida, mantenernos centrados durante la travesía de nuestra vida.

Al igual que para pasar el canal, los barcos no necesitan estrictamente que las “mulas” les ayuden a mantenerse centrados en la esclusa, igual podrían pasarlo sin ellas, bajo el control estricto de un adiestrado capitán, pero habría que ver a qué coste, rozando y dañando el casco de la embarcación. Así también nosotros creemos que una regla de vida nos ayuda a andar el camino, ayudando a protegernos del desvío y de las posibles consecuencias de no mantenernos en el camino.

Esto de las Reglas de Vida comenzaron por allá, por el 200-300 D.C., con los llamados Padres del Desierto inspirados por Antonio Abad, quien inició un movimiento de ermitaños en el desierto de Egipto, que luego se expandiría por Palestina, Judea, Siria y el Norte de África.

Sería en el 500, cuando Benedictino sería sacudido por la inmoralidad de la sociedad Romana, que decide dejar sus estudios y refugiarse a vivir en una cueva como un monje asceta. Este celo le proporciona discípulos que son atraídos por este estilo de vida, y luego de mucho esfuerzo con su comunidad, funda el Monasterio de Monte Cassino, en el 529. Es aquí, al final de sus días, que escribe su famosa Regla Benedictina (Regula Benedicti).

Pues esta no es más que una serie de normas (73 capítulos!!), que rigen la vida monástica comunitaria de aquellos que deciden vivir este estilo de vida.

Pues para nosotros, nuestra Regla de Vida, no es más que 5 palabras/normas que nos ayudan a mantenernos enfocados en Dios, su invitación y la declaración que Jesús es Señor.

No tenemos la intención de apartarnos geográficamente para vivir y experimentar esta Regla de Vida, por el contrario, deseamos mantenernos con presencia y proximidad en medio del caos urbano, permitiendo que nuestra Regla de Vida nos ayude a vivir el estilo de vida que creemos Dios desea para nosotros.

Paz.

Yván

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